Flotadores y Salvavidas para perros
Muchas veces nuestro perro se tira al agua en nuestra piscina cuando nosotros nos bañamos, en algunas ocasiones se puede lanzar al agua cuando nosotros no estamos, o simplemente caerse a la piscina.
Existen algunas vallas protectoras que se colocan alrededor de la piscina, de esta forma protegemos que ni mascotas ni niños tengan acceso a ella.
Si no podemos permitirnos estas vallas, existen las rampas para perros; éstas se colocan en el borde de la piscina con unos enganches, y al estar lleno de agujeros, estos facilitan que el perro se pueda ir sujetando a ellos para salir progresivamente.
Existen diferentes medidas de rampas según el tamaño de nuestras mascotas.
Otra solución es que la piscina tenga escaleras romanas, o un desnivel de mayor a menor profundidad llegando éste a tierra.
Lo ideal, tanto con piscinas con escaleras o rampas, es enseñar al perro donde está la salida. No tiene sentido ponerlas si el perro no sabe su utilidad.
Se puede dejar el perro lanzarse al agua bajo nuestra supervisión, y poco a poco llamarle hacia la salida hasta que éste la aprenda.
Tener cuidado!! aunque no parezca hay muchos accidentes con las piscinas.
El flotador realmente no lo hemos probado pero es curioso!!

























